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Multitudinaria peregrinación a Mercedes por el día del Gauchito Gil
Miles de devotos visitan el nuevo complejo de 435 metros cuadrados en Mercedes. No faltan las velas ni banderas rojas.
POR REDACCIÓN
El próximo jueves, la localidad correntina de Mercedes se convierte en el epicentro de la mayor devoción popular pagana de Argentina. Centenares de miles de fieles se congregan para rendir tributo a Antonio Mamerto Gil, el gaucho cuya leyenda comenzó en 1870.
Tras años de intervenciones por manejos mafiosos y una riña sangrienta que dejó dos muertos, los fieles estrenan un santuario moderno: un complejo de 435 m² de hormigón y vidrio en color rojo que incluye un atrio de 12 metros, oratorio, áreas comerciales y camping.
La historia de Gil es la de un desertor que se negó a pelear en las luchas entre celestes y colorados. Capturado por una partida militar, fue colgado y degollado. Según la tradición, antes de morir le dijo a su verdugo: “la sangre de un inocente sanará a otro inocente”. Al cumplirse el milagro en el hijo del militar, nació un culto que hoy atraviesa todas las clases sociales.
La Iglesia Católica acompaña el fenómeno sin autorizarlo oficialmente. Monseñor José María Arancibia explicó: “Son personas que quizás no van a ser nunca canonizadas, pero son leyendas de gente abnegada que lucho por otros”.
En este sentido, la novena promovida por el obispado recomienda que la fe se centre “en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo y no en el difunto”, lamentando a su vez “la mezcla de expresiones de religiosidad popular con manifestaciones de magia y superstición”.
El ritual en el santuario incluye tradiciones como fumar cigarrillos encendidos o tomar bebidas alcohólicas dejadas por otros fieles, siempre que se repongan. El fallecido padre Julián Zini justificó la rebeldía del gaucho en sus versos: “Si robó, le robó al rico, por justicia popular, ¡la inocencia de los pobres se llama necesidad!”.
El poema también sentencia: “Dicen que fue su delito pelear por la libertad, no aguantarse la injusticia y alzarse al monte nomás. Tal vez por eso la gente le reza cada vez más”.