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El petróleo sigue en alza por tensiones en Medio Oriente y bloqueo del estrecho de Ormuz
Los precios internacionales del petróleo se mantienen en niveles elevados debido a la escalada del conflicto armado en Medio Oriente y la próspera interrupción parcial del tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz.
POR REDACCIÓN
Los precios del petróleo se mantienen en alza y en niveles máximos relativos, impulsados por la crisis bélica en Medio Oriente y la casi paralización del tráfico en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas del mundo para el transporte de petróleo y gas natural, que transporta alrededor del 20–30 % del crudo global y parte significativa del gas licuado.
Este miércoles, el barril de Brent, referencia internacional para el crudo, cerró en torno a US$ 81–84 por barril, marcando niveles no vistos desde enero de 2025, mientras que el crudo WTI de Estados Unidos también mostró subas importantes. La tendencia alcista se registra en medio del quinto día de hostilidades armadas y ataques a infraestructura energética regional, que han afectado directamente la posibilidad de exportar hidrocarburos a través del Golfo Pérsico.
La interrupción, real o temida, del flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, explica gran parte del repunte de los contratos de petróleo en los mercados internacionales. Analistas señalan que una suspensión prolongada de las exportaciones por esa vía podría empujar los precios por encima de US$ 100 por barril, intensificando la presión alcista sobre los combustibles y productos energéticos a nivel global.
El impacto de la incertidumbre geopolítica se siente en los mercados financieros y de materias primas, con inversores recalibrando sus carteras hacia activos energéticos y refugio, y las aseguradoras de transporte marítimo aumentando las primas por los riesgos de navegación en la zona. La prima de riesgo vinculada a la energía ha crecido, reflejando la percepción de que la oferta mundial podría verse reducida si la crisis se extiende sin una solución rápida.
La situación se agrava por la menor producción en algunos países exportadores, como Irak, que ha recortado millones de barriles diarios de producción debido a los problemas logísticos derivados del conflicto. En consecuencia, la presión sobre los precios no solo responde a la interrupción del tránsito sino también a la caída en los volúmenes disponibles en el mercado.
Expertos en energía y economía coinciden en que los disturbios en Oriente Medio y cualquier amenaza prolongada al flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz podrían trasladarse rápidamente a los precios al consumidor final, afectando no solo a los mercados de combustibles, sino también a transporte, producción industrial y logística global, potencialmente empujando al alza la inflación en países importadores de energía.
Frente a este escenario, algunos gobiernos y empresas energéticas exploran rutas alternativas o acuerdos de suministro para mitigar el impacto, mientras que la comunidad internacional sigue de cerca las negociaciones diplomáticas para intentar reducir las tensiones y preservar la estabilidad de los mercados.