Economía > El desempleo se intensifica
Desempleo blue: indicadores preocupantes que no observa el INDEC
Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) señala que en realidad el desempleo encubierto alcanza el 13,8%.
POR REDACCIÓN
“Bajamos el desempleo y creció el empleo”, aseguró el presidente Javier Milei durante la apertura de las Sesiones Ordinarias en la asamblea legislativa del domingo pasado. El Presidente asumió en 2023 con un dato de 5,7% y en la actualidad es de 6,6%, por lo que su afirmación es falsa. Pero detrás de esos números hay un enorme universo de trabajadores precarizados, en un contexto de fuerte caída del empleo formal.
En los últimos dos años se perdieron 290 mil puestos de trabajos formales, amortiguados únicamente por el avance del empleo no registrado, con más de 120 mil nuevos monotributistas a la cabeza. Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) señala que en realidad el desempleo encubierto alcanza el 13,8%.
Medir el desempleo
El desempleo se mide a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que el INDEC publica de manera trimestral. Para el organismo estadístico, una persona que trabajó al menos una hora durante la última semana y le pagaron no es considerada desempleada.
El indicador desarrollado por el Instituto Argentina Grande, con los datos del INDEC, incluye a un grupo de personas que coinciden en tres características fundamentales:
- Los que buscan más trabajo para tener un ingreso extra.
- Los que trabajan muy pocas horas o ninguna en la última semana.
- Las pocas horas trabajadas fueron en actividad en negro o de alta precariedad. Aquí entra lo que se conoce como “changa” o tarea en cuenta propia.
Ese universo de personas alcanza el 7,2%, por lo que si se le suma el 6,6% que mide el INDEC, el desempleo afecta al 13,8% de la población que busca empleo de forma activa.
Evolución del “desempleo blue”
Para poner un ejemplo, una persona que trabaja en Uber o en PedidosYa con su propio auto o moto, no entra dentro de este universo.
Hasta 2021 el desempleo medido por el INDEC era más alto que el dato que arroja la metodología del IAG. La explicación a esto es la profundización de la precarización del mercado laboral que se dio en los últimos años.
El quiebre se da en la pandemia. El mercado laboral se reconfiguró de manera más precaria, se fragmentó mucho. La búsqueda de trabajo ya no es sólo la fábrica, creció el cuentapropismo.
Uno de los varios motivos de la salida de Marco Lavagna del INDEC, es que el exdirector del organismo estadístico quería empezar a diferenciar el empleo registrado del informal. Algo que no le permitieron desde el Gobierno, ya que blanquearía la precarización del mercado laboral.
El sector de la población más afectado por el crecimiento del desempleo encubierto es el de mayores de 66 años, con el 34%. Los últimos datos son del tercer trimestre de 2025 y muestran que, con respecto al mismo período de 2023, los jubilados en esta situación crítica se multiplicaron por 2,5.
Desempleo y bajos salarios: combo peligroso
Mientras que, por su parte, la consultora Zuban Córdoba, hizo un relevamiento reciente y reveló que más de la mitad de la población está preocupada por los bajos salarios y la desocupación. El impacto es mayor entre los jóvenes, donde el desempleo se posiciona como la principal inquietud en un contexto de ajuste e inflación.
El informe de la consultora dio como resultado reveló que el 51% de los argentinos manifiesta preocupación por la pérdida del poder adquisitivo y la desocupación. El estudio, realizado en febrero, expone un escenario de inquietud social marcado por la inflación, el ajuste económico y la recesión, factores que impactan de lleno en el ingreso cotidiano y en la estabilidad laboral.
El salario y su deterioro ocupan el centro de la escena. De acuerdo con el informe, el 28,5% de los encuestados identificó como principal problema la caída del poder adquisitivo y los bajos sueldos. A ello se suma un 22,7% que señaló a la desocupación como la mayor urgencia. En conjunto, los datos reflejan un clima de incertidumbre donde el bolsillo se consolida como el termómetro del humor social.
Zuban advierte que la preocupación por el ingreso diario envía un mensaje claro: “la economía así no alcanza”. En este contexto, sostienen que la evolución de los salarios reales y la capacidad de sostener el empleo serán variables determinantes en los próximos meses para la percepción ciudadana sobre la situación económica.
El impacto es aún más fuerte entre los jóvenes de 18 a 30 años. En ese segmento, el 34,5% considera que la desocupación es el principal problema del país, un nivel de alerta superior al promedio general. Las dificultades para acceder al mercado laboral formal y la creciente precarización del empleo profundizan la sensación de inestabilidad entre las nuevas generaciones.
El relevamiento también expone diferencias por género. Tanto hombres como mujeres coinciden en ubicar a los bajos salarios como la principal preocupación. Sin embargo, la falta de empleo aparece con mayor énfasis entre las mujeres: el 25,8% la menciona como segundo problema, frente al 19,4% de los varones, lo que evidencia una percepción más aguda sobre la vulnerabilidad laboral femenina.
La desocupación vuelve a ser una preocupación para los argentinos y golpea más a los jóvenes