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Guía para el verano: cómo usar apps de citas de forma segura al viajar
Con más de 2.5 millones de usuarios activos en el país y un aumento en los delitos digitales, especialistas detallan los pasos clave para proteger datos personales, verificar identidades y elegir lugares seguros para una cita, especialmente al viajar.
POR REDACCIÓN
En plena temporada estival 2025/2026, las aplicaciones de citas se han consolidado como una herramienta frecuente para viajeros que buscan conectar con locales o conocer a otros turistas. Sin embargo, su masivo uso –con Argentina como el segundo país del mundo en consumo de estas apps– conlleva riesgos crecientes que exigen un uso informado y precavido. Esta guía recopila recomendaciones oficiales y datos clave para que la experiencia en San Juan y el resto del país sea segura.
El panorama nacional y local: un uso intensivo con riesgos
Argentina lidera el ranking regional con más de 2.5 millones de usuarios activos en Latinoamérica, concentrados en adultos jóvenes de 29 a 31 años. Si bien no existen estadísticas específicas sobre San Juan, en un contexto nacional de uso intensivo y considerando el aumento del turismo provincial hacia atractivos como el Valle de la Luna o las bodegas, es razonable anticipar una actividad significativa en estas plataformas durante el verano.
Este alto uso tiene una contracara preocupante: el aumento de delitos asociados a estafas románticas digitales, donde los estafadores perfeccionan sus tácticas. Los usuarios más vulnerables suelen ser adultos mayores, mujeres de mediana edad y menores.
Medidas esenciales de seguridad: antes, durante y después del encuentro
Para minimizar los riesgos, es crucial seguir pautas concretas en cada etapa del contacto.
Antes del encuentro: protección digital y verificación
La seguridad comienza con la configuración del perfil. Se recomienda activar la función de verificación de identidad que ofrecen apps como Tinder, Bumble y Badoo, y usar modos de privacidad como "incógnito" para controlar la visibilidad. Es fundamental nunca compartir datos sensibles –dirección exacta del alojamiento, datos bancarios, fotos íntimas– en las conversaciones iniciales y mantener la comunicación dentro de la app hasta generar confianza. Una videollamada breve previa es una excelente forma de confirmar la identidad.
Durante el encuentro: precauciones en persona
La regla de oro es que el primer encuentro sea siempre en un lugar público y concurrido, como una plaza céntrica o una cafetería conocida en San Juan. Es vital informar a un amigo o familiar con quién, dónde y a qué hora será la cita –precaución que toma el 58% de los usuarios argentinos– y planear el transporte propio de ida y vuelta, manteniendo el teléfono cargado.
Después del encuentro: saber cuándo y cómo denunciar
Se debe desconfiar de cualquier solicitud de dinero o ayuda urgente, el modus operandi clásico de las estafas románticas. Si una interacción se torna sospechosa, acosadora o fraudulenta, es crucial guardar evidencia (capturas de pantalla de perfiles y chats) y reportar el perfil dentro de la aplicación. Para casos graves, se puede presentar una denuncia formal ante la justicia, ingresando al área de denuncias de "Con Vos en la Web" del Ministerio de Justicia para ubicar la fiscalía más cercana.
Configuración clave en apps populares
Cada aplicación ofrece herramientas de privacidad que los viajeros deben conocer y activar:
- Tinder y Bumble: Ofrecen verificación de perfil y un "modo incógnito" (de pago) para controlar quién los ve.
- Badoo: Permite limitar mensajes solo a usuarios verificados y desactivar la geolocalización permanente.
- Happn: Basada en cruces físicos, requiere gestionar activamente la configuración de ubicación para no revelar patrones de movimiento.
- Grindr: Requiere máxima precaución, históricamente ha compartido datos sensibles con terceros. Se debe limitar la geolocalización precisa y desactivar funciones de visibilidad global.
Conclusión: disfrutar con responsabilidad
Usar aplicaciones de citas durante las vacaciones puede enriquecer la experiencia turística, ofreciendo una ventana a la vida social local. No obstante, en un país con un uso tan intensivo como Argentina, la precaución debe ser la premisa. Ajustar la privacidad, verificar identidades, elegir encuentros públicos, desconfiar de pedidos de dinero y denunciar conductas sospechosas son los pilares para explorar esta tendencia estival con mayor tranquilidad y seguridad.