Sociedad > Salud
La ciencia identificó los hábitos que disminuyen las posibilidades de Alzheimer
Investigadores enumeraron una serie de hábitos de vida que, según estudios, están asociados a una menor probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer a lo largo de la vida.
POR REDACCIÓN
Científicos y expertos en neurociencias señalaron este miércoles que existen varios hábitos de vida saludables que pueden contribuir a reducir la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, una forma común de demencia que afecta la memoria, el pensamiento y las funciones cognitivas a medida que las personas envejecen.
Entre las recomendaciones habituales se destaca la alimentación equilibrada y rica en nutrientes, especialmente dietas con alto contenido de frutas, verduras, pescados con omega-3 y grasas saludables, que diversos estudios vinculan a un menor deterioro cognitivo. Además, una actividad física regular (como caminatas diarias, ejercicios aeróbicos o actividades de resistencia) se asocia con una mejora de la función cerebral y la salud vascular, factores clave para preservar la memoria.
Los especialistas también advierten sobre la importancia de mantener una buena salud cardiovascular, dado que condiciones como hipertensión, diabetes y colesterol alto se han relacionado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo en etapas posteriores de la vida; por ello, controlar estos factores mediante chequeos regulares y tratamientos adecuados también se considera preventivo.
Otra recomendación científica para reducir el riesgo de Alzheimer es mantener la mente activa a través de actividades que estimulen funciones cognitivas, como la lectura, juegos de memoria, aprender nuevos idiomas o habilidades, y mantener relaciones sociales que promuevan la interacción mental y emocional.
El manejo del estrés y la calidad del sueño también aparecen entre los hábitos favorecedores de la salud cerebral, ya que la falta de descanso reparador y el estrés crónico pueden afectar negativamente funciones neurológicas y aumentar inflamación, aspectos vinculados a un mayor deterioro cognitivo con la edad.
Asimismo, los expertos recomiendan evitar tabaquismo y consumo excesivo de alcohol, dado que estas conductas están asociadas a un mayor daño neuronal y mayor probabilidad de enfermedades degenerativas en el cerebro.
Si bien estos hábitos no garantizan la prevención total de la enfermedad, constituyen estrategias basadas en evidencia científica que pueden disminuir sustancialmente los factores de riesgo a lo largo de la vida y contribuir a un envejecimiento cerebral más saludable.