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El Cronista > Ajuste del gasto

El FMI blanquea que el plan de Milei incluye motosierra y licuadora al empleo público

La reducción de contratos ya comenzó y la paritaria irá detrás de la inflación. Caputo centraliza los convenios colectivos en los que el Estado es empleador. Advierten que aumentan las paritarias con revisión mensual.

POR EL CRONISTA PARA DIARIO HUARPE

El ajuste fiscal "sin precedentes" de 5 puntos del PBI que el Fondo Monetario Internacional (FMI) describió en el último staff report que acompañó el desembolso de u$s 4700 millones a Argentina comenzará con un recorte del gasto de 3 puntos del Producto.

Este estará apoyado en la reducción rápida de subsidios a la energía y el gas, en el aumento de tarifas al transporte y en la "reducción de la masa salarial del sector público mediante la liberación de trabajadores contratados en 2023 y esfuerzos para contener los ajustes salariales", describió el informe técnico del organismo multilateral.

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El recorte de la masa salarial aportaría medio punto del ajuste, según la proyección que hizo el ministro de Economía, Luis Caputo, a mediados de diciembre. Los salarios son la masa de recursos de lo que denominó "gastos de funcionamiento" en aquella tabla con la que buscó presentar el ancla fiscal del programa. Eso sin contar los recortes adicionales en el gasto que promete el Gobierno para compensar la no suba de retenciones y otros impuestos.

No es la primera vez que el Fondo le reclama al Ejecutivo recortar fondos al empleo público. Pero la administración de Javier Milei ya dio pasos en esa dirección.

Reducción de contratos

El Gobierno anunció a fines de diciembre la anulación de 7000 contratos que se habían renovado en los últimos meses del año pasado.

El Indec reportó a fin de año que la cantidad de empleados públicos de la administración y de las empresas y sociedades controladas por el Estado cayó con fuerza, aunque advirtió que la merma se debe principalmente a la falta de datos y no necesariamente a la cesación de contratos. En las empresas públicas, sin embargo, la reducción fue de casi 11.000 puestos.

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A la poda de empleos le sigue la de salarios. Días atrás, el Gobierno cerró un aumento para la administración pública nacional del 16% para enero, casi 10 puntos inferior a la inflación de diciembre. Según fuentes de gremios estatales, 2023 terminó con una mejora salarial, punta a punta, de entre 4 y 5 puntos, que ahora comenzaría a licuarse. Esa pauta se replicó, llamativamente, con los trabajadores ferroviarios, según informó este jueves el Ministerio de Economía.

El eje Posse - Caputo

Este jueves, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial la Decisión Administrativa 28/2024, que centraliza la última palabra sobre paritarias y convenios colectivos en el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y en Economía. Lo hizo "con el objetivo de optimizar los recursos del Estado Nacional y contar con pautas uniformes de negociación salarial".

Allí delega la decisión final de toda suba de salarios y de negociación colectiva en la Comisión Técnica Asesora de Política Salarial del Sector Público, bajo la órbita de Economía. Marca algunos criterios de negociación, como la restricción presupuestaria. Es una obviedad, pero la prórroga del Presupuesto 2023, con la aceleración inflacionaria, le agrega incertidumbre a los negociadores de los gremios.

La Comisión también tendrá la firma final en negociaciones de convenciones colectivas. Allí suelen ingresar jerarquizaciones, ascensos y otras herramientas que, en los hechos, mejoran el ingreso de los trabajadores.

No es algo del todo nuevo, según fuentes que tienen negociaciones encima, pero sí reforzado. La administración de Alberto Fernández ya había avanzado en centralizar las distintas negociaciones que tienen al Estado como empleador: desde la administración central hasta Aerolíneas Argentinas y Trenes, pasando por PAMI, Anses, AFIP y otros organismos.

El mayor control sobre esos aumentos por fuera de paritaria (reconocimientos profesionales) y la licuación presupuestaria harán que la negociación sea difícil. Los gremios volverán a juntarse con la patronal estatal en febrero.

El FMI contrapuso esta "reducción de la masa salarial del sector público" con lo que ocurriría con jubilaciones y prestaciones sociales, que se ajustarán con bonos. "El staff acuerda en la necesidad de mantener el valor real de las jubilaciones, dada la caída pronunciada de los años recientes", indicó el reporte, que también refuerza la preocupación por cuidar a los sectores vulnerables.

Caída de consumo y paritarias mensuales

El FMI afirmó que espera una caída en el consumo del 6,7% del PBI, por el impacto de la recesión y la alta inflación. Eso supone que los salarios serán la variable de ajuste, aunque los gremios con poder de negociación se aprestan a negociaciones periódicas.

La consultora Centro-Periferia, del economista Federico Pastrana, relevó que, luego de una fortísima caída de los salarios de diciembre, las primeras ocho revisiones paritarias de 2024 (camioneros, aceiteros, metalúrgicos y alimentación, entre otros) registraron una periodicidad mensual o bimestral.

"El ajuste salarial en marcha es compatible con un proceso de convergencia hacia un esquema de indexación mensual generalizada y el establecimiento de un salto en la nominalidad de los acuerdos", advirtió.

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