Policiales > Lo apagaron vecinos
Una falla eléctrica provocó un incendio en la parroquia de Zonda
El fuego se originó por la explosión de un tomacorriente en mal estado y alcanzó parte del cerco de madera y dos árboles. La intervención inmediata y coordinada de los residentes logró evitar que las llamas se extendieran al edificio principal del templo, sin registrarse heridos.
POR REDACCIÓN
Un incendio de origen eléctrico registrado en la noche de este martes generó momentos de gran tensión en la Parroquia Sagrada Familia, ubicada en el departamento de Zonda. Según información preliminar, el fuego se habría iniciado tras la explosión de un tomacorriente en mal estado. Gracias a la rápida y coordinada intervención de vecinos del lugar, quienes sofocaron las llamas con baldes de agua, se logró evitar que el fuego se propagara y causara daños estructurales en el templo.
El episodio, ocurrido en horas nocturnas, puso a prueba la capacidad de respuesta de la comunidad ante una emergencia. Aunque las causas exactas aún son investigadas, todo indica que una falla en la instalación eléctrica fue el origen del siniestro, según reportes del medio local Info Zonda.
La emergencia: llamas y respuesta inmediata
Las llamas, que se iniciaron en el sector perimetral de la propiedad, alcanzaron aproximadamente cuatro metros del cerco de madera que delimita el predio y afectaron además a dos álamos ubicados en las inmediaciones. La intensidad del fuego y su proximidad a la estructura principal de la parroquia generaron una situación de alto riesgo.
Frente a la emergencia, no fue necesario esperar a los bomberos para la primera contención. Los vecinos de la zona, alertados por el incidente, reaccionaron de inmediato. Organizándose de forma espontánea, utilizaron baldes de agua y trabajaron de manera coordinada para apagar el fuego, logrando reducir su intensidad y evitar que se extendiera hacia el edificio religioso.
Consecuencias y medidas de seguridad posteriores
Afortunadamente, el saldo del incidente no incluyó personas heridas. Tampoco se registraron daños estructurales de consideración en la parroquia, lo que constituye el resultado más alentador dada la magnitud inicial del fuego.
Sin embargo, el siniestro dejó marcas. Además de la parte del cerco consumida, los dos álamos dañados por el fuego representaban un riesgo latente. Por razones de seguridad y para prevenir posibles caídas, ambos árboles fueron cortados en las horas posteriores al incendio.