Economía > Economía
Argentina afianza su rol exportador de girasol con India al frente
El complejo girasolero argentino cerró 2025 con cifras récord de exportación en volumen y valor, impulsado por India como principal destino de aceite de girasol en bruto.
POR REDACCIÓN
El complejo girasolero argentino consolidó un destacado desempeño en el comercio internacional durante 2025, con su principal destino en India, donde se exportó más de US$ 848 millones, representando más del 37 % del total exportado del sector, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. Las exportaciones del complejo crecieron un 57 % en valor interanual, alcanzando casi US$ 2300 millones, un récord histórico para Argentina en este segmento.
Los datos reflejan que el país exportó más de 1,5 millones de toneladas de aceite de girasol, un 27 % más que en 2024, y más de 1,3 millones de toneladas de harina y pellets, con un alza del 43 %. Además, las exportaciones de semillas de girasol se triplicaron y marcaron máximos de los últimos años. En total, el complejo despachó más de 3 millones de toneladas al exterior, un 39 % por encima del año anterior.
India se consolidó como el principal socio comercial del girasol argentino, absorbiendo la mayor parte del aceite en bruto producido en el país. Esto sitúa a Argentina como uno de los principales proveedores de aceites vegetales para el mercado indio, uno de los más demandantes del mundo.
Otros destinos importantes para el aceite y derivados argentinos incluyen Irak, con importaciones que han crecido en los últimos años, y Países Bajos, que se ubica entre los principales compradores de harina y pellets. Además, países de Sudamérica como Chile, Paraguay y Brasil se destacan como mercados relevantes para aceites refinados y envases de menor volumen.
El crecimiento de las exportaciones también se apoya en la eficiencia logística y portuaria del país, con el nodo Gran Rosario liderando los despachos de productos girasoleros hacia mercados de todo el mundo, seguido por puertos de Necochea y Bahía Blanca.
Este avance exportador implica no solo un fortalecimiento de la agroindustria argentina frente a la competencia global, sino también una oportunidad de consolidar relaciones comerciales con mercados de alto consumo y proyección, como el indio, en el marco de una demanda mundial creciente de aceites y derivados vegetales.