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Consumo: 6 de cada 10 personas optan por marcas económicas
En medio de la caída del consumo, un estudio privado reveló que seis de cada diez personas priorizan marcas más económicas ante el aumento de precios y la pérdida de poder adquisitivo.
POR REDACCIÓN
Seis de cada diez personas en la Argentina eligen consumir marcas más baratas debido a la caída del consumo y la menor capacidad de gasto familiar, según estimaciones de un estudio difundido en el marco de la crisis económica que atraviesa el país.
El informe, realizado por una consultora especializada en consumo, muestra que frente a la pérdida de ingresos reales y la inflación persistente, gran parte de los hogares está cambiando sus hábitos de compra para priorizar productos con menor precio o marcas alternativas, incluso aunque impliquen renunciar a ciertas preferencias de calidad o de marca reconocida.
La tendencia se observa tanto en artículos de primera necesidad como en bienes durables, aunque con mayor intensidad en alimentos, productos de limpieza e higiene personal. Según los datos, la preferencia por marcas económicas abarca no solo a sectores de menores ingresos, sino también a segmentos medios que buscan estirar el poder de compra ante la incertidumbre económica.
El estudio también advierte que muchos consumidores sustituyen productos habituales por versiones genéricas o con menor precio en supermercados y comercios, un fenómeno que se consolidó en los últimos trimestres como respuesta a la caída del consumo masivo.
Este comportamiento impacta de lleno en las estrategias comerciales de las empresas, que buscan ajustar sus ofertas para captar a un público cada vez más sensible a los precios. Las marcas líderes analizan lanzar líneas económicas o promociones más agresivas para no perder volumen de ventas frente a las opciones más accesibles.
Especialistas en consumo señalaron que estos cambios en los patrones de compra podrían mantenerse en el mediano plazo si no hay mejoras relevantes en el poder adquisitivo de los hogares, lo que genera preocupación entre productores, distribuidores y comerciantes por el futuro del mercado interno.
El fenómeno de migración hacia marcas más económicas se enmarca en una coyuntura de menor consumo y ajuste del gasto familiar, y es seguido de cerca por economistas y cámaras empresarias que buscan anticipar sus efectos en la actividad económica general.